Los espejos de Od'ee. Capítulo 3

Hello loves~! :) Mirad, un gif que hice con dos fotos que me hice ayer antes de ir al restaurante donde celebramos el cumple de mi mamá ^^ Es este: link directo. Y una foto que me hice hace poco con el perro de mi madre. Aquí está: link directo. (Nada más interesante que contar... xD)

Pensaba que no tendría el capítulo listo para hoy, ¡pero aquí está! xD Apenas escribí entre semana y he estado haciendo cosas este finde :3 Bueno, tampoco tantas cosas pero la inspiración seguía sin aparecer xD Pero bueno, al final algo salió. Espero que os guste :)


Los espejos de Od'ee
Capítulo 3


Había una niña menuda y con los brazos muy delgados arrodillada junto a la cama, ese agujero en el suelo. Se hallaba al lado de Aiden, y llevábamos mirándonos un buen rato, desde que yo me había despertado. Aunque parecía inofensiva su aspecto dulce tenía algo que me inquietaba y no me atrevía a decirle nada. De todos modos no nos hubiésemos entendido. Aiden no se había dado cuenta de su presencia. Él seguía durmiendo profundamente a mi lado, boca arriba y con la boca abierta. Esa niña no será mucho menor que Niven, pensaba. Los cristales de sus ojos rasgados reflejaban el color naranja - a ratos azul - de la bola de fuego que había dentro de esa chimenea cilíndrica de cristal. Llevaba media melena a la altura de los hombros, al igual que yo, y no tenía el pelo negro sino completamente blanco. Solo sus cejas eran negras. Al igual que Siy'de llevaba pintada la misma línea de puntos en la cara, bajo los ojos, pero no era de color rojo sino verde.

  • ¿¡Que pasa!? - dijo Aiden, despertándose de repente, muy sobresaltado. - ¿Quién eres tu? - le preguntó a esa niña. - ¿Como es que hablas mi idioma? - se quedó en silencio. - ¿Ida'ne? Yo me llamo Aiden. - dijo, y me miró. - ¿No vas a presentarte? - me incorporé.
  • ¿Que tonterías estás diciendo, Aiden Laurence?
Aiden se volvió hacia la niña sin contestarme y, de nuevo, quedaron mirándose en silencio. Yo alucinaba. No entendía nada de lo que estaba pasando. Después de ese breve silencio ella se levantó y salió de la habitación. Llevaba puesto un vestido blanco que le llegaba hasta las rodillas, de tirantes. Iba descalza y llevaba más de cinco tobilleras en cada pie que hacían ruido cuando andaba.

  • ¿Vas a decirme que te pasa? - le pregunté, cuando esa chica hubo salido.
  • Me ha hablado, y la he entendido. - dijo Aiden, sin podérselo creer.
  • ¿Como que te ha hablado? Yo no he oído nada. Ni siquiera la he visto mover los labios.
  • Se ha presentado y luego me ha explicado no sé que de un vínculo mental que se establece entre seres muy compatibles o algo así, no lo he entendido muy bien. Dice que podemos hablar a través de los pensamientos, y que por eso podemos entendernos. - nos quedamos callados.
  • Hubiese deseado abrir los ojos y despertar en mi casa, pero veo que seguimos en la misma locura.
  • Deberíamos subir y avisar a Glen de que estamos despiertos. ¿Cuánto habremos dormido?

Me costó salir de esa cama y ponerme en pie. Había dormido pero me sentía incluso más fatigada que antes de acostarme. Cuando Aiden empezó a andar vi que no era la única que lo hacía con los hombros caídos y arrastrando los pies. A pesar de ser un chico enérgico, estaba tan cansado como yo.

Subimos las escaleras que llevaban al piso de arriba, y pisamos esa sala circular por primera vez. No me sorprendió que hubiera una de esas chimeneas de cristal en medio, del mismo tamaño de la que había abajo. Tal vez era una continuación. En las paredes se veían esos ladrillos con las que estaban hechas, pero estos no eran del mismo color que los de las habitaciones subterráneas sino de un color azul añil bastante oscuro. Había tres ventanas, circulares y acristaladas, a través de las cuales se veía el exterior. Las casas de los vecinos, en concreto. Casas semicirculares con la fachada de ladrillos color añil oscuro, sucia y desgastada. En el suelo había unos cojines cuadrados considerablemente grandes de diferentes colores. En uno de ellos estaba Siy'de, sentada de una manera que parecía bastante incómoda: arrodillada, reposando el trasero sobre el cojín. No estaba sola. Junto a ella y sentada de la misma forma en otro cojín, había una mujer que no paraba de examinarnos de arriba a abajo a mi amigo y a mi, agarrando fuerte el cuenco de madera que contenía un líquido verdoso que sujetaba con ambas manos. Tenía las caderas más anchas que Siy'de. Su melena era negra y la llevaba atada con una trenza que, de sentada, rozaba el suelo. El pelo de Siy'de no era mucho más corto. La niña con la que Aiden había hablado abajo, Ida'ne, estaba agachada junto a ella, pero se levantó cuando nos vio. Tras vacilar un momento se acercó a nosotros y se colocó junto a Aiden. Por la expresión que puso esa mujer a la que no conocíamos hubiese jurado que eso escandalizó.

  • Creo que no le gustamos mucho. - me dijo Aiden. Ida'ne le miró y luego me contó a mi lo que ella le había dicho. - Dice que es su madre, y que duda de nosotros. Siy'de es su tía; ella ha intentado explicarle que no somos peligrosos. - me reí. ¿Peligrosos? ¡Más peligrosos son ellos para nosotros!, pensé.

Siy'de, que por su expresión parecía sorprendida, le habló a Ida'ne haciendo gestos con las manos a la vez. Esos gestos me tenían bastante intrigada, más que ninguna otra cosa, más incluso que qué Aiden y la niña pudieran hablar a través de la mente. Incluso empezaba a crearme mis teorías. ¿Y si formaba parte de su vocabulario? Después de una conversación a la que se unió también la madre mosqueada de Ida'ne, la chica se volvió hacia Aiden y empezó a hablarle. Aunque no dijera palabras en voz alta ya empezaba a reconocer cuando lo hacía. Aiden sonrió.

  • A su madre no le ha gustado nada que se haya vinculado conmigo. - dijo, riéndose. Yo le di un golpe en el brazo. - ¡Ay!
  • No te rías, ¿no ves que eso puede molestarle a ella? - Ida'ne y yo cruzamos miradas.
  • Lo siento. - dijo Aiden, y dejó de reírse. - Siy'de pregunta cómo nos encontramos, y dice que Glen y su hijo están comprando en el mercado. No tardarán en llegar.
  • Dile que... yo me encuentro un poco mejor. Solo estoy cansada. Y dale las gracias por preocuparse. - Ida'ne enseguida le tradujo a Siy'de lo que yo había dicho. - ¿También me ha entendido a mi?
  • Entiende mis pensamientos. Ha oído lo que has dicho a través de estos. - me explicó Aiden.
  • ¡Al fin os habéis despertado! - dijo Glen, entrando por la puerta de tal manera que me sobresaltó. - Habéis dormido más de diecinueve horas.
Niven entró detrás de él. Cada uno iba cargado con una bolsa marrón de tela bastante grande, llena de cosas que no olían demasiado bien. Si eso es comida me parece que voy a pasar mucha hambre estos meses, pensé. Padre e hijo dejaron esas bolsas sobre una mesa de madera que había en un rincón de la estancia. Esa mesa y los cojines del suelo eran lo único que había. Glen entabló una pequeña conversación con su esposa y la otra mujer. Les debió contar algo gracioso porque ambas se rieron. Aiden y yo estábamos callados. Ida'ne no se había movido de su lado. Miraba a Glen, al igual que nosotros dos. Niven seguía junto a la mesa, vaciando las bolsas. Luego Glen se sacó un recipiente metalizado que se asemejaba a una botella de la bandolera de piel que llevaba colgada, y se acercó a la chimenea, agachándose cuando estuvo lo suficientemente cerca. Abrió un agujero que había en la única superficie que no era de cristal sino de un material oscuro y duro e introdujo ese recipiente hasta la mitad, apretando un botón que había en éste después. La bola de fuego se volvió más grande y de un color granate y empezó a lanzar chispas que dejaron unas manchas momentáneas negras en el interior del cristal. La temperatura de la estancia subió considerablemente, y no descendió hasta que Glen retiró el recipiente, cerrando el agujero. La bola de fuego volvió a ser como antes.

  • ¿Que has hecho? - le preguntó Aiden, mostrando fascinación en su tono de voz.
  • Introducirle Nao'las para que no se apague.
  • ¿Que es el Nao'las?
  • El Nao'las es... ¿como lo definiría? - se quedó un momento pensativo. - Es una especie de gas que se encuentra en unas bolsas naturales, unas burbujas que hay bajo tierra, y que se inflama al salir a la superficie. Es seguro mientras está en recipientes como este que tengo en las manos, pero hay que ir con cuidado al extraerlo porque puede provocar explosiones, y son explosiones muy fuertes. Aquí el Nao'las es el motor que lo mueve absolutamente todo; es tan necesario como peligroso. Es naranja mientras está caliente, y azul cuando se enfría, por eso esto a lo que llamáis fuego cambia a ratos de color. Ahora era más azul que naranja porque ya necesitaba una recarga, no sé si os habéis fijado.
  • Fascinante... - murmuró Aiden.
  • ¿Os encontráis mejor? - preguntó Glen, cambiando de tema. Yo me encogí de hombros. - Esta mañana he ido a hablar con el jefe Lan'do. Os espera esta tarde.
  • ¿Esta tarde? ¿Tan pronto? - pregunté. Glen asintió.
  • Ahora podéis tomar una ducha, relajaros, comer un poco... Ah, por cierto, la mujer que está al lado de mi esposa es Nai'de, su hermana. Aquí vivimos nueve personas en total, todos familia cercana. La niña que está junto a Aiden...
  • Es Ida'ne, la hija de Nai'de. - dijo Aiden. - Puede hablar conmigo. Podemos entendernos. - Glen se quedó boquiabierto.
  • ¿Habéis establecido un vínculo mental? - preguntó Glen, aunque más bien era una pregunta retórica.
  • Eso parece, sea lo que sea eso. No lo he entendido muy bien.
  • Uno de los vínculos que los ithend'ralens establecen con otros como ellos es un vínculo mental a través del cual pueden comunicarse a largos kilómetros de distancia. Ellos no eligen con quién formar ese vínculo, no eligen a quienes pueden hablarles de esta manera y a quienes no, solo surge entre los que son más compatibles, y se forma un vínculo de amistad muy fuerte. Al no ser tu un ithend'ralens, Aiden, ese vínculo es un poco distinto al que Ida'ne también tiene con Niven, por ejemplo, o el que tiene mi esposa con dos de sus hermanas. No es tan... intenso, que digamos. ¿Lo entendéis? - ambos asentimos.
  • Yo tengo una pregunta. - dije. Glen y Aiden me miraron sorprendidos.
  • Dime, Jojo Lyn.
  • ¿Por que mueven las manos de esa manera mientras hablan?
  • ¿Te has fijado en su lenguaje de signos? - asentí. - El lenguaje de estos seres tan fascinantes es muy complejo. No consiste solo en palabras, sino que éste se completa con su lenguaje de signos. Córtale las manos a un ithend'ralens y se quedará medio mudo.
  • Parece imposible que puedan comunicarse con un lenguaje tan complicado. – dijo Aiden.
  • Aunque parece que vayan mas atrasados que nosotros en la Tierra, ellos son muy inteligentes. Bueno, ¿tenéis más preguntas? - ambos negamos con la cabeza. - Entonces Ida'ne os acompañará a las duchas, seguro que os apetece daros un baño.




6 comentarios ♥ :

Juan Manuel Romera dijo...

Algún día tendré que hacer un gif haciendo alguna que otra tontería =P
Gracias por comentar mi dibujo ^^ y bueno,paciencia necesito a la hora de colorear,ya que en este dibujo tardé 37 minutos contados xD.
Una pregunta,¿en la foto de tu anterior publicación,estas en el toro? se parece mucho a la zona a la que iba hace tiempo x)
Un besoo =)

vani dijo...

Es tu historia ¿no? No la habia visto me tendria que poner al dia :) Pero parece que no estoy tan atrasada.
Jajja me encanta la foto con el perrito, aiinsss es que son muuy tiernos, salvo cuando se cansan de una xD

Tahis dijo...

Graciaas :) Lo cierto es que yo también me acuerdo de ti cuando oigo algo en las noticias de Mallorca, jaja. Me encanta tu historia, tienes muchísima imaginación y al leerte me dan ganas de empezar yo con la mía de "La pluma y la espada". Pero para ciencia ficción ya tengo suficiente con las sirenas.

Un beso muy grande guapa! La próxima entrada publicaré las fotos con mi peluca afro, están graciosísimas. Chaoo!!

P.D: Creo que no te dije que mi madre también cumplió ayer. Es curioso, jaja. Por casualidad no cumplirá 43, no? Sería mucha casualidad.

Bye!

Tahis dijo...

Por ayer me refiero al domingo, que ya es martes, pero como no me he acostado todavía, sigo en lunes. Jaja.

María♥ dijo...

Hola Kat!
Yo todavía voy leyendome por el anterior capitulo porque voy muy lento y cuando estoy en el ordenador no me dejan mucho rato pero me esta gustando bastante :)
A lo que me dijiste si que sigo escribiendo,tengo un blog de historias pero las historias tampoco son nada del otro mundo,creo que las tuyas tienen mas imaginacion y originalidad,aquí te lo dejo
besitoos :3

http://itsverycool123.blogspot.com/

Kelin dijo...

Waaa Unnie tengo que apurarme para poder leer este capitulo <3 Estoy de que amo esta historia <3
Awwww tus fotos <3 Eres tan linda ^-^ Y el perro de tu madre me tiene enamorada <3 jajaja Amo los animales <3

Ya salio la cancion y la publique ^-^
Ame la cancion <3 De verdad BIGBANG cada dia me sorprende mas <3
Estoy esperando por el MV :D
Estoy en esas de organizar la info de Kyuhyun para hacer la entrada anoche la iba hacer pero ya eran las 2am y tenia que dormir u.u Pero bueno espero que te guste la cancion tanto como a mi ^0^
Besos